martes, 13 de diciembre de 2016

martes, 6 de diciembre de 2016

Bloque 5: La crisis del Antiguo Régimen


Para empezar un esquema general para tener una visión global del tema:





Tema para descargar, del blog Historia de España para 2º de bachillerato:


Tema 3 la crisis del Antiguo Régimen de javier


Estos esquemas del blog Daniel y los quince os ayudarán a ver más claro el tema:

















Nueva historia de España (16): La crisis del antiguo ré...

UNIDADES DEL RELIEVE POR CONTINENTES

UNIDADES DEL RELIEVE
ASIA
AMÉRICA
ÁFRICA
EUROPA
LA ANTÁRTIDA
OCEANÍA
LÍMITES GEOGRÁFICOS
Océanos Glacial Ártico, Pacífico e Índico.
Mar Rojo. Península del Sinaí
Montes Urales, mar Caspio, el Cáucaso, mar Negro
Estrecho de Bering
Océanos Glaciales Árticos, Glaciales Antárticos, Pacíficos, Atlánticos.
Estrecho de Bering

Mar Mediterráneo, Asia, océano Índico, océano Atlántico.
Estrecho de Gibraltar.
Canal de Suez, mar Rojo.
Océano Glacial Ártico, Atlántico.
Montes Urales, mar Caspio, Cáucaso, mar Negro.
Mar Mediterráneo, estrecho de Gibraltar.
Océano Glacial Antártico
Océano Pacífico
Océano Índico

Océano Pacífico
Dividido en Islas: Australia y Nueva Zelanda.
Y en archipiélagos: Melanesia, Micronesia y Polinesia
RELIEVE CONTINENTAL
Llanuras: de Siberia, China e India.
Mesetas: de Anatolia, Irán, Tibet y Arabia.
Montes: Zagros e Himalaya.
Islas: Ceilán, Japón, Filipinas e Indonesia
Penínsulas: de Corea, Indochina, Malaca, Decán, Arabia y Anatolia
Golfos: de Bengala, Pérsico
Llanuras: Grandes Llanuras, Amazonas, Pampa Argentina.
Macizos: Escudo canadiense, montes Apalaches, Guayanas.
Cordilleras: Montañas Rocosas, Los Andes.
Islas: Groenlandia, Antillas, Tierra del Fuego.
Penínsulas: Alaska, Labrador, Florida, California, Yucatán.
Golfos y cabos: bahía de Hudson, golfo de México, cabo San Roque, cabo de Hornos.
Macizos: Ahaggar, Tibesti, Marra, Etíope.
Desiertos: Sahara, Sahel, de Libia, Kalahari.
Depresiones: Cuenca del Níger, Cubeta del Congo.
Cordilleras: Atlas, Drakensberg.
Fosa tectónica: Rift Valley
Islas: Madagascar
Penínsulas: Somalia
Golfos y cabos: Guinea, Bengala, cabo Verde y Buena Esperanza.
Llanuras: Gran Llanura Europea.
Macizos antiguos  y mesetas: meseta de Finlandia y de Suecia. Macizo de los Montes Escandinavos, los Vosgos, Macizo Central Francés. Los Urales.
Cordilleras jóvenes: los Pirineos, los Alpes, los Apeninos, los Alpes Dinánicos, los Cárpatos, el Cáucaso.
Montañas Ellesworth
Península Antártica
Cabo de Noruega y Adare

Gran Cordillera Divisoria
Gran Desierto Victoria
AGUAS
Mares: Bering, Japón, China, Arábigo, Rojo.
Lagos: mar Caspio
Ríos: Yangtsé, Ganges, Indo
Mares: Labrador, Norte, Caribe.
Lagos: Grandes Lagos, Maracaibo, Titicaca.
Ríos: Misisipí, Río Grande, Amazonas.
Mares: Mediterráneo, Rojo.
Lagos: Victoria, Chad, Tanganika.
Ríos: Nilo, Níger, Congo, Zambeze, Orange.
Mares: Barents, Báltico, Norte, Cantábrico, Mediterráneo, Tirreno, Adriático, Jónico, Egeo y Negro.
Ríos: Loira, Sena, Rin, Elba, Óder, Vístula, Ródano, Po, Danubio, Ural y Volga.
Mares de Weddell y Ross
Mar de Tasmania

Informe sobre la Ley Agraria de Jovellanos

“Cultivar la tierra dista mucho todavía de la perfección a que puede ser tan fácilmente conducida. ¿Qué nación hay que, para afrenta de su sabiduría y opulencia, y en medio de lo que han adelantado las artes de lujo y placer, no presente muchos testimonios del atraso de una profesión tan esencial y necesaria? ¿Qué nación hay que no tenga mucho que mejorar en los instrumentos, mucho que adelantar en los métodos, mucho que corregir en las labores y operaciones rústicas de su cultivo? En una palabra, ¿qué nación hay que en la primera de las artes no sea la más atrasada de todas? (…)

(…) Basta Señor, basta ya de luz y convencimiento para que vuestra alteza no declare la entera disolución de esta hermandad tan prepotente, la abolición de sus exorbitantes privilegios, la derogación de sus injustas ordenanzas y la supresión de sus juzgados opresivos. Desaparezca para siempre de la vista de nuestros labradores este concejo de señores y monjes convertidos en pastores y granjeros y abrigados a la sombra de un magistrado público (…) y restitúyanse de una vez su subsistencia al ganado estante, su libertad al cultivo, sus derechos a la propiedad, y sus fueros a la razón y a la justicia”.

Este texto corresponde al Informe sobre la Ley Agraria, que elaboró el ministro de Carlos III, Gaspar Melchor de Jovellanos.

sábado, 26 de noviembre de 2016

DECRETO DE NUEVA PLANTA 1707

AQUÍ TENÉIS EL DOCUMENTO QUE HAY QUE COMENTAR:


“Considerando haber perdido los reinos de Aragón y Valencia, y todos sus habitantes, por la rebelión que cometieron, faltando enteramente al juramento de fidelidad que me hicieron como a su legítimo Rey y Señor, todos los fueros, privilegios, exenciones y libertades que gozaban y que con tan liberal mano se les habían concedido, así por mí como por los reyes mis predecesores, (...) añadiéndose ahora la circunstancia del derecho de conquista que de ellos han hecho últimamente mis armas con el motivo de su rebelión, y considerando también que uno de los principales atributos de la soberanía es la imposición y derogación de las leyes (...) He juzgado conveniente, así por esto como por mi deseo de reducir todos mis reinos de España a la uniformidad de unas mismas leyes, usos, costumbres y tribunales, gobernándose igualmente todos por las leyes de Castilla, tan loables y plausibles en todo el Universo, abolir y derogar enteramente todos los referidos fueros y privilegios (...) hasta aquí observados en los referidos reinos de Aragón y Valencia, siendo mi voluntad que éstos se reduzcan a las leyes de Castilla y al uso, práctica y forma de gobierno que se tienen y se han tenido en ellas y en sus tribunales sin diferencia alguna en nada, pudiendo obtener por esta razón igualmente mis fidelísimos vasallos los castellanos, oficios y empleos en Aragón y Valencia de la misma manera que los aragoneses y valencianos han de poder en adelante gozarlos en Castilla sin ninguna distinción”.

Primer Decreto de Nueva Planta (29 de junio de 1707)

martes, 22 de noviembre de 2016

Bloque 4: España en la órbita francesa: el reformismo de los primeros Borbones (1700-1788).



Contenidos que vamos a estudiar en el bloque 4:

Bloque 4. España en la órbita francesa: el reformismo de los primeros Borbones (1700-1788).

  • Cambio dinástico y Guerra de Sucesión: Una contienda civil y europea; la Paz de Utrecht y el nuevo equilibrio europeo; los Pactos de Familia con Francia. 
  • Las reformas institucionales: el nuevo modelo de Estado; la administración en América; la Hacienda Real; las relaciones Iglesia-Estado. 
  • La economía y la política económica: la recuperación demográfica; los problemas de la agricultura, la industria y el comercio; la liberalización del comercio con América; el despegue económico de Cataluña. 
  • La Ilustración en España: proyectistas, novadores e ilustrados; el despotismo ilustrado; el nuevo concepto de educación; las Sociedades Económicas de Amigos del País; la prensa periódica. 
  • El fomento de las reformas en Andalucía, las nuevas poblaciones.


➽ EL REINADO DE CARLOS III


Esquemas del blog Daniel y los quince








Una presentación del mismo blog


Nueva Historia de España (14): Austrias - Borbones




martes, 8 de noviembre de 2016

Nueva Historia de España (09): Los Reyes Católicos

Bloque 3. La formación de la Monarquía Hispánica y su expansión mundial (1474-1700).

Los contenidos que vamos a estudiar en este bloque son los siguientes:

  • Los Reyes Católicos: la unión dinástica de Castilla y Aragón; la reorganización del Estado; la política religiosa; la conquista de Granada; el descubrimiento de América; la incorporación de Navarra; las relaciones con Portugal. 
  • El descubrimiento de América, su conquista y organización. Influencias en la sociedad, economía, política, arte, literatura en Andalucía y Sevilla como base de la Conquista y sede administrativa. 
  • El auge del Imperio en el siglo XVI; los dominios de Carlos I y los de Felipe II, el modelo político de los Austrias; los conflictos internos; los conflictos religiosos en el seno del Imperio; los conflictos exteriores; la exploración y colonización de América y el Pacífico; la política económica respecto a América, la revolución de los precios y los proyectos de reforma de Olivares; la guerra de los Treinta Años y la perdida de la hegemonía en Europa en favor de Francia; las rebeliones de Cataluña y Portugal en 1640; los intentos de sublevación en Andalucía; Carlos II y el problema sucesorio; la crisis demográfica y económica. 
  • El Siglo de Oro español: del Humanismo a la Contrarreforma; Renacimiento y Barroco en la literatura y en el arte. La importancia y transcendencia de la cultura barroca en Andalucía.


jueves, 20 de octubre de 2016

Nueva Historia de España (08): La Corona de Aragon

Nueva Historia de España (07): El Reino de Castilla

Nueva Historia de España (06): Las Tres Culturas

Nueva Historia de España (05): Los Primeros Reinos Cristianos

Nueva Historia de España (04): El Esplendor Al Andalus

Bloque II: La Edad Media: Tres culturas y un mapa político en constante cambio (711-1474).

En este bloque vamos a desarrollar los siguientes contenidos.

Bloque 2. La Edad Media: Tres culturas y un mapa político en constante cambio (711-1474).

1. Al Ándalus:
  • La conquista musulmana de la península. 
  • Evolución política de Al Ándalus.
  • Revitalización económica y urbana.
  • Estructura social; religión, cultura y arte. 
  • Evolución y pervivencia del mundo musulmán en Andalucía: El califato de Córdoba, modelo de estado y sociedad. 
2. Los reinos cristianos hasta el siglo XIII:
  • Evolución política; el proceso de reconquista y repoblación.
  • Del estancamiento a la expansión económica; el régimen señorial y la sociedad estamental;
  • El nacimiento de las Cortes; 
  • El Camino de Santiago;
  • Una cultura plural, cristianos, musulmanes y judíos; las manifestaciones artísticas. 
3. Los reinos cristianos en la Baja Edad Media (siglos XIV y XV)
  • Crisis agraria y demográfica; las tensiones sociales; 
  • La diferente evolución y organización política de las Coronas de Castilla, Aragón y Navarra. 
4. El reino nazarí de Granada y el mundo de frontera.

Pincha aquí para acceder a los contenidos de la plataforma educativa agrega

Os dejo el enlace para acceder a los esquemas y presentaciones sobre el tema elaborados por el profesor Daniel Gómez Valle:



Nueva Historia de España (03): el Reino Visigodo

Nueva Historia de España (02): Hispania Romana

Nueva Historia de España (01): Iberia, solar de pueblos

lunes, 19 de septiembre de 2016

Historia de España 1: Prehistoria y Culturas antiguas

ACTIVIDADES PARA 1º ESO



Vamos a trabajar con mapas.






Usar vocabulario: relaciona los siguientes conceptos con su definición:

A. Continente

1.  Instrumento que se utiliza para medir la velocidad del viento en kilómetros hora o metros por segundo.

B. Litosfera

2.  Capa sólida externa de la Tierra formada por la corteza y la parte superior del manto que se encuentra fragmentada en grandes bloques, denominados placas tectónicas.

C. Sistema solar

3.  Sistema planetario en el que se incluye la Tierra, formado por el Sol y el resto de cuerpos celestes que giran en torno a él, como planetas, satélites, asteroides y cometas.

D. Anemómetro

4.  Gran extensión de tierra emergida, rodeada por océanos y mares.

E. Atmósfera

5.  Capa gaseosa que envuelve la Tierra y contiene gases imprescindibles para la vida, como el oxígeno; protege a la Tierra de las radiaciones solares dañinas y ayuda a regular su temperatura.





BLOQUE I: La Península Ibérica desde los primeros humanos hasta la desaparición de la monarquía Visigoda (711).

Vamos a comenzar el estudio del BLOQUE I en el que vamos a desarrollar los siguientes contenidos:

La Península Ibérica desde los primeros humanos hasta la desaparición de la monarquía Visigoda (711). 


  1. La Prehistoria: la evolución del Paleolítico al Neolítico; la pintura cantábrica y la levantina. La importancia de la metalurgia. 
  2. La configuración de las áreas celta e ibérica: Tartessos, indoeuropeos y colonizadores orientales. 
  3. Hispania romana: conquista y romanización de la península; el legado cultural romano. 
  4. La monarquía visigoda; ruralización de la economía; el poder de la Iglesia y la nobleza. Influencias bizantinas en el sur de la Península.
Para preparar el bloque temático I, vamos a utilizar la plataforma educativa AGREGA.

Comenzaremos con una INTRODUCCIÓN.



Ahora vamos con el desarrollo del BLOQUE TEMÁTICO I
  • Pincha aquí para acceder a los contenidos de los puntos 1 y 2

A continuación algunos documentos para complementar la información.


 Yacimientos paleolíticos en la Península Ibérica

 El Neolítico en la Península Ibérica



¿Qué sabemos del arte paleolítico? Vamos a conocer un poco más sobre las cuevas de Altamira.



 Pincha aquí para ver las guerras púnicas





domingo, 18 de septiembre de 2016

LA CUARTA PÁGINA


Historia y mito


Son dos formas radicalmente distintas de acercarse al conocimiento del pasado. La primera se basa en pruebas documentales que se interpretan a la luz de un esquema racional; el segundo quiere dar lecciones morales
Continúa la batalla por la historia. Y continuará, porque, como ha escrito Richard Rorty, la lucha por el relato del pasado es la lucha por el liderazgo político. Me atrevería a matizarlo: es la lucha por la legitimidad, tanto de líderes como de instituciones. Cuando la Biblia narra la creación del hombre en primer lugar y de la mujer a partir de la extracción de una costilla suya —porque “no es bueno que el hombre esté solo”—, está legitimando la postergación y sumisión del género femenino; como cuando relata el pecado original está justificando la obligación de trabajar.
Me objetarán: pero la Biblia no es un libro de historia; es una narración legendaria, es puro mito; son hechos que no están avalados por evidencia alguna; aceptarlos o no es un acto de fe. De acuerdo. Pero es que el mito, no lo olvidemos, fue el origen de la historia y ha seguido estando íntimamente unido a ella hasta hoy mismo —y en dosis nada despreciables—.
Llamamos mito a un relato fundacional (M. Eliade), que describe “la actuación ejemplar de unos personajes extraordinarios en un tiempo memorable y lejano” (García Gual). El mito versa sobre las hazañas y penalidades de unos héroes y mártires que son los padres de nuestro linaje. Su conducta encarna los valores que deben regir de manera imperecedera nuestra comunidad. No es historia, claro, porque no se basa en hechos documentados. Pero de ningún modo es un mero relato de ficción, al servicio del entretenimiento, pese a que su belleza formal también pueda hacerle cumplir esa función. Responde, por el contrario, a una pregunta existencial (Lévi-Strauss): narra la creación del mundo, el origen de la vida o la explicación de la muerte. Está basado en oposiciones binarias: bien/mal, dioses/hombres, vida/muerte. Expresa deseos —que el héroe intenta llevar a la práctica—, perversiones y temores —encarnados en monstruos—, e intenta reconciliar esos polos opuestos para paliar nuestra angustia. El mito es, en términos del psicólogo Rollo May, un “asidero existencial”, algo que explica el sentido de la vida y de la muerte. No es, en modo alguno, inocuo. Está cargado de símbolos, de palabras y acciones llenas de significado. Y tiene gran interés, como cualquier antropólogo sabe, para entender las sociedades humanas.
La Historia —con mayúscula, es decir, como rama del conocimiento, no como mera sucesión de hechos— es un género radicalmente diferente. Porque es un saber sobre el pasado; quiere estar regida por la objetividad, alcanzar el status de ciencia, como otros campos del conocimiento humano. Nunca será una ciencia dura, desde luego, comparable a la Biología o a la Química, ni tendrá el rigor lógico de las Matemáticas; ante todo, porque se basa en datos interpretables, de origen subjetivo normalmente; pero, además, porque en su confección misma tiene mucho de narrativa, de artificio literario (Hayden White). Quiere ser, sin embargo, una narrativa veraz, basada en pruebas documentales que se interpretan a la luz de un esquema racional. No es pura literatura de ficción (pese a los intentos de S. Schama).
El mito, en cambio, no busca, ni aparenta buscar, un conocimiento contrastado de los hechos pretéritos. Su objetivo es dar lecciones morales, ser vehículo portador de los valores que vertebran la comunidad. Desde el punto de vista político, su importancia se deriva, por tanto, de que crea identidad, de que proporciona autoestima. Los individuos que sufren una amnesia total carecen de identidad. Y las comunidades humanas, cuando aceptan o interiorizan un relato sobre su pasado común —un relato cargado de símbolos, como el mito—, construyen a partir de él todo un marco referencial, al que se llama cultura, en el que consiste su identidad colectiva y que proporciona estabilidad y seguridad a sus miembros.
Historia y mito son, por tanto, dos formas radicalmente distintas de acercarse al conocimiento del pasado. Y, sin embargo, pese a ello, hay que reconocer, para empezar, que la historia tuvo su origen en el mito; y que, además, tampoco puede evitar desempeñar la función de crear identidad y proporcionar autoestima. Porque, al relatar nuestro pasado, legitima ciertas propuestas políticas, bien como retorno a situaciones pretéritas idealizadas o como derecho a alcanzar antiguas promesas.
En el mundo contemporáneo, el posterior a las revoluciones liberal-democráticas, el sujeto de la soberanía por excelencia ha sido la nación. Consecuentemente, los libros de Historia se han reorientado para hacerlos girar en torno al sujeto nacional. Porque los Estados hoy existentes se consideran encarnación de esa nación o comunidad ideal y, para legitimarse, proyectan hacia atrás la existencia de aquella mucho más de lo que una mente crítica aceptaría. En el caso español, en los manuales escolares de Historia que se usaban cuando la gente de mi edad éramos niños enseñaban que Viriato había luchado por la “independencia de España” frente a las legiones romanas, en el siglo II antes de Cristo, o que, por esa misma causa y en época cercana, los habitantes de Sagunto y Numancia habían preferido suicidarse colectivamente a rendirse, ante la aplastante superioridad de los sitiadores cartagineses o romanos, los cuales, al entrar, solo encontraron cadáveres y cenizas. No importaba que Sagunto fuera una colonia griega ni que ninguna fuente histórica directa testimonie la muerte de todos sus habitantes; Tito Livio, al revés, consigna que Aníbal tomó la ciudad al asalto y Polibio dice que consiguió en ella “un gran botín de dinero, esclavos y riquezas”. En cuanto a los numantinos, resistieron, según Estrabón, heroicamente, “a excepción de unos pocos que, no pudiendo más, entregaron la muralla al enemigo”. Tampoco suele dedicarse un instante a reflexionar sobre si Viriato, “pastor lusitano”, podría comprender el significado del concepto de “independencia”, ni aun el de la palabra “España”, porque, en sus montañas de la hoy frontera portuguesa, difícilmente habría visto un mapa global ni tenido idea de que vivía en una península.
El historiador nacionalista —dan ganas de poner comillas al primero de estos dos términos— deja de lado todos esos datos porque lo único que le importa es demostrar la existencia de un “carácter español”, marcado por un valor indomable y una invencibilidad derivada de su predisposición a morir antes que rendirse, persistente a lo largo de milenios. Y digo bien milenios, porque el salto habitual, desde Numancia y Sagunto, suele darse hasta Zaragoza y Gerona frente a las tropas napoleónicas; y vade retro a aquel que se atreva a objetar, por ejemplo, que todo el territorio “español” —godo— se abrió sin ofrecer una resistencia digna de mención ante los musulmanes, tras una única batalla junto al Estrecho. Al historiador nacionalista le importa, en definitiva, dejar sentado, por usar términos que gustan al actual presidente del Gobierno, que España es “la nación más antigua de Europa”; o del mundo.
Como la imaginación de la que estamos dotados los humanos es, desgraciadamente, bastante limitada (pobres de nosotros de haberse hecho realidad aquello de “la imaginación al poder”), los topoi mitológicos son relativamente pocos; y se repiten. Volviendo a Sagunto y Numancia, hay que recordar que el caso canónico, mucho más conocido que el español, sobre una ciudad sitiada que decide inmolarse ante el imparable ataque enemigo, es el de la fortaleza judía de Masada, cuyos defensores se dieron muerte antes que rendirse a los romanos. El relato de Josefo, única fuente directa sobre el tema, menciona, de todos modos, algunas excepciones a aquel suicidio colectivo; y la evidencia arqueológica no ha aportado prueba alguna de la hecatombe. Pero no terminan aquí las imitaciones. Dos Historias de Galicia de mediados del XIX, las de José Verea y Aguiar y Benito Vicetto, incluyeron el episodio del Monte Medulio, donde los celta-galaicos, tras resistir heroicamente frente a la abrumadora superioridad romana, acabaron entregándose también a la orgía suicida. Eran los mártires que el galleguismo necesitaba en su despertar nacionalista.
Pero las otras versiones ibéricas de la mitología nacionalista que se disfraza de historia, tantas veces mimetizadas de la españolista, pueden dejarse para otra ocasión.

José Álvarez Junco es catedrático de Historia en la Universidad Complutense de Madrid. Su último libro es Las historias de España (Pons/Crítica).

jueves, 15 de septiembre de 2016

RECURSOS PARA LA ENSEÑANZA DE LA GEOGRAFÍA E HISTORIA


Algunas ideas: